Por Alvaro L. Alsogaray (*)
Primera impresión del discurso del presidente ante la UIA
- Fue un discurso en el que a pesar las expectativas generadas , no anunció medidas de fondo orientadas a transformar el sector industrial argentino para hacerlo competitivo a nivel internacional. Sólo menciono que eliminara las retenciones del 5 x ciento lo que es una medida correcta, parcial y algo irrelevante
- Recordemos que el sector industrial argentino, nació y se fue desarrollando al amparo de un fuerte "proteccionismo" estatal y de prebendas y privilegios sobre determinadas y específicas actividades. Esto ha traído como consecuencia que el sector sea hoy, en términos generales, un sector no competitivo a nivel internacional, lo que lo lleva a producir bienes de relativa baja calidad y altos precios.
-De lo que se trata entonces es encarar una profunda transformación sobre el sector que le permita, gradualmente , ir insertándose en los mercado mundiales y competir en ellos.
-Las principales medidas de fondo que deberían adoptarse están referidas a la necesidad de reducir en el tiempo y también gradualmente, todas las posiciones arancelarias de importación eliminando las dispersiones hoy existentes, hasta llegar a un arancel único para todas las actividades del sector y lo más bajo posible ( del orden del 5 x ciento). Esto se llama ir integrando la economía argentina a la economía mundial. El presidente hablo de eliminar las retenciones a la industria lo que es correctos pero no menciono la reducción de los aranceles de importación, lo que también, es correcto si se quiere que nuestro país tienta argentina un sector industrial desarrollado sobre bases firmes, fuertes y competitivas.
-Preocupa una declaración del presidente referida a los aumentos de precios. El presidente manifestó que será "implacable" en no permitir "los abusos" en estos aumentos. No aclaro el presidente con que instrumento el gobierno piensa evitar o sancionar tales "abusos" a menos que se piense utilizar la totalitaria ley de abastecimiento sancionada por el kirchnerismo. No creemos que en el pensamiento del presidente este presenté esta idea.
-En mercados libres y competitivos con moneda sana (sin inflación) tales "abusos" no pueden existir.
-Lo que hay que hacer es derogar cuanto antes la ley de abastecimiento y eliminar así un instrumento poderoso dirigista, que futuros "Morenos" puedan llegar a aplicar en algún momento.
-Esperemos que las medidas de fondo orientadas a la transformación del sector industrial argentino podamos conocerlas a la brevedad.
Álvaro L. Alsogaray
Presidente
Unión del Centro Democrático
UCEDE, CABA.
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14 de diciembre de 2015
28 de octubre de 2015
República y/o democracia como forma de gobierno.
Por Claudia Bonzo
La democracia puede ser una forma de gobierno o puede ser una forma de elegir representantes que nos gobiernen.
La República es una forma de gobierno.
Cuando un país se define como República democrática, lo que ocurre es que es un país que tiene una forma de gobierno republicano que ha sido elegido democraticamente. Si a la vez se define como federal, entonces es un país cuya organización social está descentralizada.
En 1853 Argentina se definió como una República federal que elegiría a sus representantes democraticamente. Finalmente parece que llega el momento de lograrlo. Depende de nosotros.
Tradicionalmente, se ha definido la república como la forma de gobernar de los países en los que el pueblo tiene la soberanía y facultad para el ejercicio del poder, aunque sea delegado por el pueblo soberano en gobernantes que elige de un modo u otro. En la práctica suele pensarse que la forma de estado de un país es la monarquía si tiene rey, y república si no lo tiene. Lo cierto es que una república está fundamentada en el “imperio de la ley” y no en el “imperio de los hombres”. Una república es, de este modo, un sistema institucional independiente de los vaivenes políticos y en la cual tanto los gobernantes como los gobernados se someten por igual a un conjunto de principios fundamentales normalmente establecidos en una constitución.
“Un montón de gente no es una república” Aristóteles.
Y la constitución, de ser apegada al Derecho, sirve para protegerlo y definir incluso qué leyes son buenas y cuáles malas en el marco de referencia constitucional.
El desconocimiento de estos principios clásicos en el mundo moderno lentamente ha conducido a muchos a expresarse en términos de “repúblicas democráticas” o “repúblicas islámicas”, sin considerar la contradicción que tales frases contienen.
Son elementos comunes que participan del contenido de la definición tradicional que la cultura occidental ha elaborado del concepto “República”:
El Estado, que es el conjunto de instituciones que ejerce su gobierno y aplica sus leyes con soberanía sobre un territorio delimitado, necesita que ese poder de mando ejercido por el gobierno, se halle organizado de algún modo. Así puede ser monárquico o republicano.
La República puede estar constituida sobre un Estado espacialmente dividido en territorios autónomos, lo sería una República Federal como el caso de Argentina, o con un poder centralizado sobre todo el territorio del país, lo que constituiría una República Unitaria, como por ejemplo, Colombia y Uruguay.
También puede ser la república, una democracia o una aristocracia, como la república concebida por Platón, que en realidad se llamaba “politeia” donde se aspiraba a que gobiernen los mejores, en una forma donde se entremezclaban rasgos de la democracia con los de la aristocracia.
Existen repúblicas presidencialistas, como el caso de Estados Unidos, Argentina y Ecuador, donde el jefe de Estado y el de Gobierno, elegido por el pueblo, coinciden, y parlamentarias, donde están diferenciadas las funciones del Jefe de Estado y del Jefe de Gobierno, que es elegido por el Parlamento, frente al que es responsable políticamente, como Alemania, Austria, Israel y Grecia.
República proviene del vocablo latino res (cosa) pública, perteneciente al “populus” o pueblo, significando que el poder reside en el pueblo, que lo delega transitoriamente en sus representantes. Esta es una diferencia fundamental con los gobiernos monárquicos donde el soberano tiene carácter vitalicio, y muchas veces, hereditario.
Una característica fundamental del sistema de gobierno republicano es la división de poderes, constitucionalmente establecida, que son usualmente tres, divididos en cuanto a su funciones específicas: un órgano administrador, representado en el Poder Ejecutivo, otro “hacedor de leyes” llamado Poder Legislativo, y otro que tiene la misión de aplicar esas leyes en los casos específicos sometidos a su apreciación, que es el Poder Judicial. La división de poderes ya estuvo propugnada por Montesquieu, como un modo de equilibrar y controlar el poder evitando abusos por parte de quien lo ostenta.
Otras características de la República, son: la igualdad ante la ley de todos los ciudadanos; los gobernantes son responsables ante el pueblo que los eligió, por sus actos de gobierno; y la publicidad de dichos actos, que no deben ser secretos, sino puestos a conocimiento del público para poder ser controlados. Esto se hace a través del Boletín Oficial.
Los tres pilares fundamentales de la República según Aristóteles son:
La división de poderes y su control recíproco.
La participación política activa por parte de los ciudadanos (esto supone la publicidad de los actos estatales y la necesidad de instrucción en materias de ciencias jurídicas y política tanto teórica como “material” [aquella ocurrida en un estado determinado y en un momento dado]).
La representación de todas las clases sociales dentro de las instituciones de gobierno con iguales atribuciones y prevalencia de ninguna. (Laaccedencia a dichas magistraturas necesariamente colegiadas en razón de la materia debe ser restringida (el magistrado debe pertenecer a la clase que representa y ser elegido con el voto solo de ésta).
Fuente: RAE - Enciclopedia Británica - Wikipedia
La democracia puede ser una forma de gobierno o puede ser una forma de elegir representantes que nos gobiernen.
La República es una forma de gobierno.
Cuando un país se define como República democrática, lo que ocurre es que es un país que tiene una forma de gobierno republicano que ha sido elegido democraticamente. Si a la vez se define como federal, entonces es un país cuya organización social está descentralizada.
En 1853 Argentina se definió como una República federal que elegiría a sus representantes democraticamente. Finalmente parece que llega el momento de lograrlo. Depende de nosotros.
Tradicionalmente, se ha definido la república como la forma de gobernar de los países en los que el pueblo tiene la soberanía y facultad para el ejercicio del poder, aunque sea delegado por el pueblo soberano en gobernantes que elige de un modo u otro. En la práctica suele pensarse que la forma de estado de un país es la monarquía si tiene rey, y república si no lo tiene. Lo cierto es que una república está fundamentada en el “imperio de la ley” y no en el “imperio de los hombres”. Una república es, de este modo, un sistema institucional independiente de los vaivenes políticos y en la cual tanto los gobernantes como los gobernados se someten por igual a un conjunto de principios fundamentales normalmente establecidos en una constitución.
“Un montón de gente no es una república” Aristóteles.
Y la constitución, de ser apegada al Derecho, sirve para protegerlo y definir incluso qué leyes son buenas y cuáles malas en el marco de referencia constitucional.
El desconocimiento de estos principios clásicos en el mundo moderno lentamente ha conducido a muchos a expresarse en términos de “repúblicas democráticas” o “repúblicas islámicas”, sin considerar la contradicción que tales frases contienen.
Son elementos comunes que participan del contenido de la definición tradicional que la cultura occidental ha elaborado del concepto “República”:
- La periodicidad en los cargos
- La publicidad de los actos de gobierno: no es posible el secreto de Estado
- La responsabilidad de políticos y funcionarios públicos
- La separación y control entre los poderes
- La soberanía de la ley
- El ejercicio de la ciudadanía, quien pone y depone
- La práctica del respeto, y no la intolerancia, con las ideas opuestas
- La igualdad ante la ley
- La idoneidad como condición de acceso a los cargos públicos
El Estado, que es el conjunto de instituciones que ejerce su gobierno y aplica sus leyes con soberanía sobre un territorio delimitado, necesita que ese poder de mando ejercido por el gobierno, se halle organizado de algún modo. Así puede ser monárquico o republicano.
La República puede estar constituida sobre un Estado espacialmente dividido en territorios autónomos, lo sería una República Federal como el caso de Argentina, o con un poder centralizado sobre todo el territorio del país, lo que constituiría una República Unitaria, como por ejemplo, Colombia y Uruguay.
También puede ser la república, una democracia o una aristocracia, como la república concebida por Platón, que en realidad se llamaba “politeia” donde se aspiraba a que gobiernen los mejores, en una forma donde se entremezclaban rasgos de la democracia con los de la aristocracia.
Existen repúblicas presidencialistas, como el caso de Estados Unidos, Argentina y Ecuador, donde el jefe de Estado y el de Gobierno, elegido por el pueblo, coinciden, y parlamentarias, donde están diferenciadas las funciones del Jefe de Estado y del Jefe de Gobierno, que es elegido por el Parlamento, frente al que es responsable políticamente, como Alemania, Austria, Israel y Grecia.
República proviene del vocablo latino res (cosa) pública, perteneciente al “populus” o pueblo, significando que el poder reside en el pueblo, que lo delega transitoriamente en sus representantes. Esta es una diferencia fundamental con los gobiernos monárquicos donde el soberano tiene carácter vitalicio, y muchas veces, hereditario.
Una característica fundamental del sistema de gobierno republicano es la división de poderes, constitucionalmente establecida, que son usualmente tres, divididos en cuanto a su funciones específicas: un órgano administrador, representado en el Poder Ejecutivo, otro “hacedor de leyes” llamado Poder Legislativo, y otro que tiene la misión de aplicar esas leyes en los casos específicos sometidos a su apreciación, que es el Poder Judicial. La división de poderes ya estuvo propugnada por Montesquieu, como un modo de equilibrar y controlar el poder evitando abusos por parte de quien lo ostenta.
Otras características de la República, son: la igualdad ante la ley de todos los ciudadanos; los gobernantes son responsables ante el pueblo que los eligió, por sus actos de gobierno; y la publicidad de dichos actos, que no deben ser secretos, sino puestos a conocimiento del público para poder ser controlados. Esto se hace a través del Boletín Oficial.
Los tres pilares fundamentales de la República según Aristóteles son:
La división de poderes y su control recíproco.
La participación política activa por parte de los ciudadanos (esto supone la publicidad de los actos estatales y la necesidad de instrucción en materias de ciencias jurídicas y política tanto teórica como “material” [aquella ocurrida en un estado determinado y en un momento dado]).
La representación de todas las clases sociales dentro de las instituciones de gobierno con iguales atribuciones y prevalencia de ninguna. (Laaccedencia a dichas magistraturas necesariamente colegiadas en razón de la materia debe ser restringida (el magistrado debe pertenecer a la clase que representa y ser elegido con el voto solo de ésta).
Fuente: RAE - Enciclopedia Británica - Wikipedia
26 de octubre de 2015
Elecciones 2015
Por Alvaro L. Alsogaray (*)
Con los impresionantes y favorables resultados de ayer, la sociedad argentina parece haber dicho "basta" a décadas de populismo, demagogia, y decadencia, y se anima a apostar a un cambio de profundos alcances.
Un camino para la esperanza se abre a nuestros ojos.
De nosotros depende ahora, que ese camino nos conduzca cuanto antes al respeto por la Constitución y sus normas fundamentales que nos aseguran la vigencia de los derechos individuales basados en la libertad integral, la propiedad privada y el régimen republicano de gobierno de separación de los tres poderes del estado, en particular el de la Justicia que es el último bastión del derecho.
En el orden económico, no hay ninguna duda que deberemos encaminar rápidamente nuestro accionar hacia el cambio del actual sistema estatista, intervencionista, dirigísta e inflacionario, hacia el orden social de la libertad, con moneda sana, libertad de los mercados e integración de la Argentina al mundo.
Sólo si tomamos este camino podremos volver a ocupar, en el tiempo, las posiciones de privilegio que nuestro país supo tener en el mundo cuando confió en la libertad como sistema de organización social y como instrumento fundamental para el proceso de generación de riqueza, el Progreso y el bienestar de la gente.
Para alcanzar estos objetivos todavía deberemos recorrer un camino plagado de serias amenazas y enormes dificultades.
En primer lugar debemos consolidar el "triunfo político" de ayer ganando en el ballotage con un amplio margen para que el próximo presidente-Mauricio Macri- tenga mayor legitimidad de origen y así poder encarar con "autoridad" las profundas transformaciones que el país exige.
Luego, en esta difícil transición hasta el 10 de diciembre, se deben tener perfectamente preparadas las primeras medidas "de fondo" que serán sometidas al "Legislativo" que como sabemos resultara, con su mayoría kirchnerista en las dos Cámaras, totalmente adverso a los cambios que habrán de proponers .
En esto estamos colaborando acercando y discutiendo nuestras ideas y propuestas liberales.
Desde la UCEDE, como integrantes de la alianza electoral "Cambiemos", estamos profundamente satisfechos con los resultados electorales del día de ayer, los cuales consideramos que tienen una profunda , trascendente y positiva significación política de cara al futuro, y en haber colaborado, -en nuestra medida- con nuestra gente y la militancia partidaria de nuestros jóvenes, a que esos resultados se hayan alcanzado.
Última reflexión: la sociedad acaba de darnos un voto de confianza para el "cambio" .
Debemos ahora darle conténido y fuerza a ese cambio orientandolo en el buen sentido y evitar así una nueva frustración.
Seria imperdonable que desaprovechemos esta histórica oportunidad que hoy se nos brinda, para que nuestro país, produciendo ese cambio hacia la libertad y hacia el respeto por las instituciones y la Ley, vuelva a ocupar aquellas posiciones de avanzada y bienestar que nunca debió perder.
Trabajemos para ello.
Álvaro L. Alsogaray
Presidente
Unión del Centro Democrático
UCEDE, CABA.
Con los impresionantes y favorables resultados de ayer, la sociedad argentina parece haber dicho "basta" a décadas de populismo, demagogia, y decadencia, y se anima a apostar a un cambio de profundos alcances.
Un camino para la esperanza se abre a nuestros ojos.
De nosotros depende ahora, que ese camino nos conduzca cuanto antes al respeto por la Constitución y sus normas fundamentales que nos aseguran la vigencia de los derechos individuales basados en la libertad integral, la propiedad privada y el régimen republicano de gobierno de separación de los tres poderes del estado, en particular el de la Justicia que es el último bastión del derecho.
En el orden económico, no hay ninguna duda que deberemos encaminar rápidamente nuestro accionar hacia el cambio del actual sistema estatista, intervencionista, dirigísta e inflacionario, hacia el orden social de la libertad, con moneda sana, libertad de los mercados e integración de la Argentina al mundo.
Sólo si tomamos este camino podremos volver a ocupar, en el tiempo, las posiciones de privilegio que nuestro país supo tener en el mundo cuando confió en la libertad como sistema de organización social y como instrumento fundamental para el proceso de generación de riqueza, el Progreso y el bienestar de la gente.
Para alcanzar estos objetivos todavía deberemos recorrer un camino plagado de serias amenazas y enormes dificultades.
En primer lugar debemos consolidar el "triunfo político" de ayer ganando en el ballotage con un amplio margen para que el próximo presidente-Mauricio Macri- tenga mayor legitimidad de origen y así poder encarar con "autoridad" las profundas transformaciones que el país exige.
Luego, en esta difícil transición hasta el 10 de diciembre, se deben tener perfectamente preparadas las primeras medidas "de fondo" que serán sometidas al "Legislativo" que como sabemos resultara, con su mayoría kirchnerista en las dos Cámaras, totalmente adverso a los cambios que habrán de proponers .
En esto estamos colaborando acercando y discutiendo nuestras ideas y propuestas liberales.
Desde la UCEDE, como integrantes de la alianza electoral "Cambiemos", estamos profundamente satisfechos con los resultados electorales del día de ayer, los cuales consideramos que tienen una profunda , trascendente y positiva significación política de cara al futuro, y en haber colaborado, -en nuestra medida- con nuestra gente y la militancia partidaria de nuestros jóvenes, a que esos resultados se hayan alcanzado.
Última reflexión: la sociedad acaba de darnos un voto de confianza para el "cambio" .
Debemos ahora darle conténido y fuerza a ese cambio orientandolo en el buen sentido y evitar así una nueva frustración.
Seria imperdonable que desaprovechemos esta histórica oportunidad que hoy se nos brinda, para que nuestro país, produciendo ese cambio hacia la libertad y hacia el respeto por las instituciones y la Ley, vuelva a ocupar aquellas posiciones de avanzada y bienestar que nunca debió perder.
Trabajemos para ello.
Álvaro L. Alsogaray
Presidente
Unión del Centro Democrático
UCEDE, CABA.
23 de octubre de 2015
“¡QUIERA EL PUEBLO VOTAR!”
Por Jorge Luis Bousquet (*)
Ha sido la frase del Presidente Dr. Roque Sáenz Peña al tiempo de promulgar la ley electoral que estableciera el voto universal, obligatorio y secreto.
Las elecciones del próximo domingo 25 de octubre son las más cruciales y trascendentes para nuestra patria desde la reinstauración de la democracia en 1983.
No se trata sólo de decidir propuestas programáticas, ideologías políticas, o candidaturas. Es de la mayor gravedad, pues se trata de definir si queremos RECUPERAR LA REPÚBLICA, las libertades, los derechos individuales y colectivos, la democracia basada en la tolerancia y en la concordia, O CONTINUAR CON EL DESPOTISMO, que en estas últimas dos décadas ha postrado a nuestro pueblo en el sometimiento, la pobreza, la inflación, la corrupción, el narcotráfico, la inseguridad, el fraude, el miedo y el caos.
Las elecciones primarias del 9 de agosto pasado han definido la INEVITABLE OPCIÓN ENTRE SOLO DOS ALTERNATIVAS: la republicana y democrática representada por la ALIANZA CAMBIEMOS, que sostiene como candidato a Presidente al Ing. MAURICIO MACRI, y la oficialista del continuismo representada por el FRENTE PARA LA VICTORIA, que sostiene como candidato a Presidente al Lic. DANIEL SCIOLI, a modo de presta nombre de la familia gobernante.
Se presentan otras postulaciones como UNA encabezada por la candidatura presidencial del Dr. Sergio Massa, el Frente de Izquierda que lidera Nicolás Del Caño, el Frente Progresista que lidera la Dra. Margarita Stolbizer y la Alianza Compromiso Federal que lidera el Dr. Adolfo Rodríguez Saa.
SOLO SE PUEDE ACCEDER AL “BALLOTAGE” entre las dos fórmulas más votadas, si ninguna de las listas presidenciales reúne el 45 % de los votos válidos afirmativos o si alguna de ambas reúne el 40 % de los votos válidos afirmativos y existe una diferencia con la segunda lista menor al 10 % en ambos casos de votos válidos afirmativos.
En las PASO del 9 de agosto de 2015, los resultados sobre votos válidos afirmativos fueron:
- FPV 38,67 % 8.720.747
- CAMBIEMOS 30,11 % 6.791.342
- UNA 20,57 % 4.639.421
- PROGRESISTAS 3,47 % 781.477
- FTE.IZQUIERDA 3,25 % 732.852
- CO FEDERAL 2.09 % 472.347
- OTROS 1,84 % 413.193
- TOTAL 22.551.379
- En blanco 1.216.645
- Nulos 254.118
Quedó claro que el 61,5 % votó por la oposición y, dentro de la oposición Macri ganó la contienda por casi la mitad de los votos. No se entiende cómo Massa se queja –tipo despecho- que debió hacerse una interna opositora, cuando la hubo y la perdió.
El riesgo es que todo voto opositor que no vaya para Macri indefectiblemente favorece al oficialismo, que superando el 40 % de sufragios puede consagrarse ganador el 25 de octubre si existe una diferencia con el segundo mayor al 10 %.
Es decir ese voto opositor que se resta Macri ES FUNCIONAL O “COLABORACIONISTA” CON EL OFICIALISMO.
Massa ha recurrido a un discurso -entre “patoteril” y “canchero”-prometiendo en base a “demagogia jurídica”, “cadenas perpetuas” a discreción, “imprescriptibilidades”, “ley de seguridad ampliada”, intervención represiva de las “fuerzas armadas (Ejército, Fuerza Aérea y Marina)”, “legislar por decreto”, “extinción de dominios”, “cárcel” indiscriminada, “juicio de residencia”, (aún le faltó la “pena de muerte”), “mi código penal” (olvidando la existencia del Poder Legislativo), sabiendo –por ser abogado- que no son factibles en virtud de preceptos constitucionales vigente. Este pregón sólo significa medrar con el dolor y el pánico de los afectados y sus allegados.
Se trata de un perfil compatible con el de los ditirambos de las “cadenas nacionales” que debemos soportar.
La diputada Patricia Bullrich ha denunciado un pacto entre Massa y el oficialismo para debilitar a Macri e impedir una segunda vuelta.
Es verosímil la existencia de tratos entre ex socios, téngase en cuenta que en el espacio se encuentran dos Jefes de Gabinete (Sergio Massa y Alberto Fernández), un Gobernador de la Provincia de Buenos Aires (Felipe Solá), un Ministro de Economía (Roberto Lavagna), y ahora se ha sumado otro Ministro de Economía (Martín Lousteau) que en el ballotage porteño recibió el total apoyo del kirschnerismo, todos los que han contribuido al empoderamiento de la familia gobernante. Si su posicionamiento de entonces fue errado, lo cierto es que no lo han reconocido y explicado a la ciudadanía.
Confirma el pacto la publicitada frase de que “Massa es el único capaz de ganarle a Scioli en la segunda vuelta” pues subliminalmente indica que –de no ser candidato- apoyaría entonces al Frente para la Victoria, instando los impudorosos “pases” y “apoyos” al oficialismo en plena campaña (Mónica López, Francisco de Narváez, etc.).
Este el “colaboracionismo” de Massa y los restantes candidatos presuntamente opositores que, habiendo sido derrotados en la contienda de la oposición, en lugar de sumarse al ganador compiten para debilitarlo y favorecer al candidato oficialista.
Es momento de tener en cuenta aquella proverbial expresión “quiera el pueblo votar”, en momentos en que se sospecha fundadamente de la transparencia del comicio. Cada ciudadano es el principal fiscal de su propio voto que una vez en la urna no puede ser sustituido.
“Hay que votar” y “votar por recuperar la República, las Libertades y la Democracia”, que sólo garantiza el voto por la fórmula presidencial de Mauricio Macri y Gabriela Michetti, y en la Provincia de Buenos Aires, el voto por María Eugenia Vidal como Gobernadora que enfrenta a Anibal Fernández, y se define en una sola vuelta.-
Un abrazo.
(*) Dr. Jorge Luis Bousquet
Presidente de la Convención de
la Unión del Centro Democrático
Distrito Capital Federal.
Ha sido la frase del Presidente Dr. Roque Sáenz Peña al tiempo de promulgar la ley electoral que estableciera el voto universal, obligatorio y secreto.
Las elecciones del próximo domingo 25 de octubre son las más cruciales y trascendentes para nuestra patria desde la reinstauración de la democracia en 1983.
No se trata sólo de decidir propuestas programáticas, ideologías políticas, o candidaturas. Es de la mayor gravedad, pues se trata de definir si queremos RECUPERAR LA REPÚBLICA, las libertades, los derechos individuales y colectivos, la democracia basada en la tolerancia y en la concordia, O CONTINUAR CON EL DESPOTISMO, que en estas últimas dos décadas ha postrado a nuestro pueblo en el sometimiento, la pobreza, la inflación, la corrupción, el narcotráfico, la inseguridad, el fraude, el miedo y el caos.
Las elecciones primarias del 9 de agosto pasado han definido la INEVITABLE OPCIÓN ENTRE SOLO DOS ALTERNATIVAS: la republicana y democrática representada por la ALIANZA CAMBIEMOS, que sostiene como candidato a Presidente al Ing. MAURICIO MACRI, y la oficialista del continuismo representada por el FRENTE PARA LA VICTORIA, que sostiene como candidato a Presidente al Lic. DANIEL SCIOLI, a modo de presta nombre de la familia gobernante.
Se presentan otras postulaciones como UNA encabezada por la candidatura presidencial del Dr. Sergio Massa, el Frente de Izquierda que lidera Nicolás Del Caño, el Frente Progresista que lidera la Dra. Margarita Stolbizer y la Alianza Compromiso Federal que lidera el Dr. Adolfo Rodríguez Saa.
SOLO SE PUEDE ACCEDER AL “BALLOTAGE” entre las dos fórmulas más votadas, si ninguna de las listas presidenciales reúne el 45 % de los votos válidos afirmativos o si alguna de ambas reúne el 40 % de los votos válidos afirmativos y existe una diferencia con la segunda lista menor al 10 % en ambos casos de votos válidos afirmativos.
En las PASO del 9 de agosto de 2015, los resultados sobre votos válidos afirmativos fueron:
- FPV 38,67 % 8.720.747
- CAMBIEMOS 30,11 % 6.791.342
- UNA 20,57 % 4.639.421
- PROGRESISTAS 3,47 % 781.477
- FTE.IZQUIERDA 3,25 % 732.852
- CO FEDERAL 2.09 % 472.347
- OTROS 1,84 % 413.193
- TOTAL 22.551.379
- En blanco 1.216.645
- Nulos 254.118
Quedó claro que el 61,5 % votó por la oposición y, dentro de la oposición Macri ganó la contienda por casi la mitad de los votos. No se entiende cómo Massa se queja –tipo despecho- que debió hacerse una interna opositora, cuando la hubo y la perdió.
El riesgo es que todo voto opositor que no vaya para Macri indefectiblemente favorece al oficialismo, que superando el 40 % de sufragios puede consagrarse ganador el 25 de octubre si existe una diferencia con el segundo mayor al 10 %.
Es decir ese voto opositor que se resta Macri ES FUNCIONAL O “COLABORACIONISTA” CON EL OFICIALISMO.
Massa ha recurrido a un discurso -entre “patoteril” y “canchero”-prometiendo en base a “demagogia jurídica”, “cadenas perpetuas” a discreción, “imprescriptibilidades”, “ley de seguridad ampliada”, intervención represiva de las “fuerzas armadas (Ejército, Fuerza Aérea y Marina)”, “legislar por decreto”, “extinción de dominios”, “cárcel” indiscriminada, “juicio de residencia”, (aún le faltó la “pena de muerte”), “mi código penal” (olvidando la existencia del Poder Legislativo), sabiendo –por ser abogado- que no son factibles en virtud de preceptos constitucionales vigente. Este pregón sólo significa medrar con el dolor y el pánico de los afectados y sus allegados.
Se trata de un perfil compatible con el de los ditirambos de las “cadenas nacionales” que debemos soportar.
La diputada Patricia Bullrich ha denunciado un pacto entre Massa y el oficialismo para debilitar a Macri e impedir una segunda vuelta.
Es verosímil la existencia de tratos entre ex socios, téngase en cuenta que en el espacio se encuentran dos Jefes de Gabinete (Sergio Massa y Alberto Fernández), un Gobernador de la Provincia de Buenos Aires (Felipe Solá), un Ministro de Economía (Roberto Lavagna), y ahora se ha sumado otro Ministro de Economía (Martín Lousteau) que en el ballotage porteño recibió el total apoyo del kirschnerismo, todos los que han contribuido al empoderamiento de la familia gobernante. Si su posicionamiento de entonces fue errado, lo cierto es que no lo han reconocido y explicado a la ciudadanía.
Confirma el pacto la publicitada frase de que “Massa es el único capaz de ganarle a Scioli en la segunda vuelta” pues subliminalmente indica que –de no ser candidato- apoyaría entonces al Frente para la Victoria, instando los impudorosos “pases” y “apoyos” al oficialismo en plena campaña (Mónica López, Francisco de Narváez, etc.).
Este el “colaboracionismo” de Massa y los restantes candidatos presuntamente opositores que, habiendo sido derrotados en la contienda de la oposición, en lugar de sumarse al ganador compiten para debilitarlo y favorecer al candidato oficialista.
Es momento de tener en cuenta aquella proverbial expresión “quiera el pueblo votar”, en momentos en que se sospecha fundadamente de la transparencia del comicio. Cada ciudadano es el principal fiscal de su propio voto que una vez en la urna no puede ser sustituido.
“Hay que votar” y “votar por recuperar la República, las Libertades y la Democracia”, que sólo garantiza el voto por la fórmula presidencial de Mauricio Macri y Gabriela Michetti, y en la Provincia de Buenos Aires, el voto por María Eugenia Vidal como Gobernadora que enfrenta a Anibal Fernández, y se define en una sola vuelta.-
Un abrazo.
(*) Dr. Jorge Luis Bousquet
Presidente de la Convención de
la Unión del Centro Democrático
Distrito Capital Federal.
22 de octubre de 2015
25 de octubre - Jornada histórica -yolovotoaMM
Mauricio Macri
PRO - Cambiemos
Candidato a Presidente de la Nación
Si sale bien, si lo logramos, los libros de historia hablaran de este año como el momento bisagra en que la Argentina finalmente logró abandonar las prácticas demagógicas y dictatoriales iniciadas con el golpe del 30 y profundizadas por Perón y todos los que vinieron después. Si lo logramos, si logramos cambiar, este año será -a los ojos de los historiadores del futuro- mucho más importante que 1983. Pero si no lo logramos, pasaran décadas de decadencia antes de que volvamos a tener una oportunidad. Depende de nosotros, los votantes. El domingo no estaremos eligiendo tan solo entre Macri y Scioli, el domingo estaremos eligiendo entre República y feudo, entre civilización y barbarie, entre acción y desidia. Entre progreso y decadencia.
María Eugenia Vidal
PRO - Cambiemos
Candidata a Gobernadora de Buenos Aires
Carlos Fernando Arroyo
Agrupación Atlántica - Cambiemos
Candidato a Intendente de Mar del Plata
22 de julio de 2015
CAMBIO Si ¿Pero para donde?
Por Alvaro L. Alsogaray (*)
El desastre que nos deja el kirchnerismo después de 12 años de desgobierno, en lo económico financiero, lo institucional, la moral (corrupción) la inseguridad, la educación, lo cultural etc. supera cualquier límite para el asombro.
Todos queremos el cambio para solucionar estos gravísimos problemas.
¿Pero hacia donde debe orientarse tal cambio? Es aquí donde se acaban las coincidencias.
Es preocupante ver que el pensamiento general que sigue sobrevolando las mentes de la mayor parte de los políticos argentinos, es el pensamiento estatista, intervencionista, dirigísta, anticonstitucional, y que, sobre esta retrógrada concepción se están preparando algunos de los futuros planes de gobierno.
¿Es posible llevar adelante el cambio que el país urgentemente requiere para salír del fárrago en que nos encontramos y encaminar a la Argentina hacia el desarrollo y bienestar de su gente con esta mentalidad, ideas y planes estatistas.? Definitivamente, no,!!
¿Que orientación debe por lo tanto debe tener el tan proclamado y difundido cambio?
Hay una sola posible : La vuelta a la Constitución Nacional. Esto es al respeto de sus principios liberales y republicanos contenidos en ella para encaminar la futura acción de gobierno.
Volver a la Constitución implica fundamentalmente:
1) respetar plenamente los derechos individuales de libertad y propiedad privada consagrados en su primera parte (parte dogmática). Hoy no se están respetando. Ejemplos: leyes de abastecimiento, restricciones severas a la libertad comercial, cupos, prohibiciones a las exportaciones, importaciones, a la compra venta de divisas, exacciones impositivas (incluyendo el impuesto inflacionario) etc. etc.
2) Respetar la efectiva separación de los tres poderes del estado.
No hay República ni estado de derecho sin esa separación Hoy no se respeta. Un poder Legislativo que recibe instrucciones del Ejecutivo y se constituye en "mayoría automática" al sancionar las leyes, y un poder judicial politizado y casi completamente "colonizado" por representantes y militantes del Ejecutivo. La situación institucional actual se asemeja bastante a la de Rosas con la "suma del poder público" que le otorgara la Legislatura, y a la de Perón de su primer época con su gobierno autoritario, centralista y dictatorial.
La separación de poderes exige fundamentalmente tener una Justicia independiente del poder político ya que es la que ejerce el control de constitucionalidad de las leyes. Es el último "bastión del derecho"
3) Respetar la Constitución significa también respetar el rol del estado que esta le asigna para el desempeño de sus funciones específicas.
Ninguna de esas funciones contempla la posibilidad que el estado desarrolle actividades productivas o comerciales, por el contrario las rechaza.
"El gobierno no ha sido creado para hacer ganancias sino para hacer Justicia, no ha sido creado para
hacerse rico sino para ser el guardián y centinela de los derechos del hombre" Alberdi.
La experiencia de décadas en nuestro país de haber tenido empresas estatales dedicadas a actividades productivas y comerciales, la mayoría de ellas impulsadas por razones políticas basadas por falsos nacionalismos, todas ellas deficitarias, significaron un verdadero cáncer para la sociedad argentina y sin duda una de las causas de nuestro estancamiento y decadencia. Ejemplo actual Aerolíneas Argentinas que pierde más de dos millones de dólares diarios y que la sociedad entera debe subvencionar. No se trata de hacer una mejor o peor gestión de las empresas estatales No hay gestión estatal eficiente cuando sus directivos son empleados públicos y las decisiones que adoptan son de carácter administrativo y no económico, y si, cuando las cuentas "no dan", tienen el subsidio del Tesoro (la sociedad) que los protege.
3) En lo económico - social no pueden caber dudas que el cambio debe orientarse el funcionamiento de una economía libre de mercado e integrada al mundo.
Argentina debe eliminar de un plumazo (como lo hizo Alemania con Erhard en su reforma del 48) todos los controles, restricciones e intervenciones indebidas del estado sobre los mercados y abrirse al mundo.
Debe comprender, de una vez por todas, que la libertad económica, que es una parte indivisible de la libertad humana, es el mejor incentivo para hacer posible el proceso de generación de riqueza y de bienestar de sus habitantes.
Ejemplos de países que han confiado en la libertad económica , existen por todas partes . Además de los pause tradicionales que siempre se mencionan (EEUU, Canadá, Australia, Nueva Zelanda etc.) hoy los tenemos en nuestras fronteras y en otros lugares del continente sudamericano. Sus resultados están ya a la vista.
Sobre estas bases y estos principios es que , desde la UCEDE venimos proponiendo el verdadero cambio que los argentinos necesitamos llevar adelante.
(*) Alvaro L. Alsogaray
Ingeniero - Presidente UCEDE Ciudad Autónoma de Buenos Aires
27 de junio de 2015
Entrevista en gdsradio al Ingeniero Alsogaray
El día 23 de Junio de 2015 en el programa radial marplatense "Los Cocineros de la Fragata" que se emite cada martes a las 19:15 hs. por GDSradio; fue entrevistado el ingeniero Alvaro L. Alsogaray, presidente de la UCEDE de la Ciudad de Buenos Aires. Los temas tratados durante la entrevista fueron: la obra de su padre quien habría cumplido 102 años el 22 de junio. La UCEDE en la actualidad y como solucionaría los problemas del país si fuera gobierno.
Previamente podrán escuchar al periodista y politólogo Claudio M. Chiaruttini dando un panorama de la triste realidad político-económica actual. y a los conductores del programa Pablo Parenti, Claudio Colombo y Claudia Bonzo hablando de la crisis de la educación pública con toma de colegios y de la última encíclica papal.
Click aquí para escuchar el programa
"Hoy llevamos 22 meses de caída del comercio exterior, de caída de las exportaciones, 15 meses de caída de importaciones. Nosotros importamos insumos para generar productos, importamos menos porque estamos consumiendo menos. La balanza comercial ha caído el 25 por ciento de lo que era hace un año. 400 mil personas dejaron de tener empleo. 420 mil se retiran del mercado del trabajo. Tenemos los mismo niveles de pobreza que tuvimos cerca del año 2002. El mismo nivel de cheques rechazados que el año 2002. Hay una inflación de 35 por ciento en el medio de una recesión, 21 meses seguidos de recesión económica. Tenemos a un gobierno que no tiene crédito internacional. Tenemos a un gobierno que está en default."
- Claudio M. Chiaruttini
"Cuando el país crece es cuando el Estado está ausente de determinadas cuestiones, y cuando el país empieza a decrecer es porque empieza el llamado intervencionismo del Estado en todos lados..."
"En la medida que nos alejamos de la Constitución, fuimos decayendo, por eso el gran desafío que tenemos hoy, es volver al espíritu y los principios liberales y republicanos que nuestra Constitución de 1853/60, si hacemos eso, en poco tiempo volvemos a estar en el camino del desarrollo"
- Alvaro L Alsogaray
23 de junio de 2015
Anuncio: Entrevista radial al Ingeniero Alsogaray
Los Cocineros de la Fragata
Ajustándonos a la realidad operativa a partir de este martes el programa comenzará a las 19:15 hs. por gdsradio.com
Hoy entrevistaremos al ingeniero Alvaro Luis Alsogaray, presidente de la UCEDE CABA y al periodista, analista económico y politólogo Claudio Chiaruttini.

"El objetivo principal e inmediato que hoy nos debemos plantear es derrotar al kirchnerismo en las urnas de la manera más aplastante posible .
Para ello las fuerzas políticas de la oposición debemos , en estas particulares circunstancias por las que atraviesa el país,extremar los esfuerzos para unirnos y apoyar la fórmula presidencial que mejor represente la idea de un "cambio sustancial "orientado hacia una vuelta a la Constitución , a la defensa de los derechos individuales y la separación efectiva de los poderes del estado."
- Alvaro L Alsogaray
"El contexto internacional no es favorable para la política económica Argentina ni para la producción de los productos argentinos; El dolar está atrasado (o el peso carece de competitividad). Hay que salir de default; Hay que levantar el cepo cambiario y eliminar el cepo importador..."
- Claudio M. Chiaruttini
14 de junio de 2015
Retenciones Agropecuarias - Lousteau - 125
Por Jorge Gomez Andrade (*)
Cuando en el año 2008 el reciclado MARTIN LOUSTEAU firmó la Resolución 125 que establecía las retenciones móviles para confiscar lo que entendía por "renta extraordinaria" una de las cosas que mas me impresionó aparte de la alícuota de ese momento ( alrededor del 50%) era que el gobierno se llevaba de cada dos camiones de soja uno para su redil, limpito de gastos y de costos.
Estas retenciones son gravámenes que aplican una gran alícuota con independencia del resultado; es decir, si el productor se funde y obtiene una ganancia "negativa" la mitad de los camiones se los llevaba el gobierno sin haber participado en la producción ni hacerse cargo de los costos.
Pero luego me di cuenta de que hay otro impuesto, esta vez provincial que tiene las mismas características de gravar con una alícuota antojadiza la mera actividad económica (hecho imponible) con independencia de su resultado, es decir, aunque el productor pierda.
Este impuesto que lleva el nombre de su propia iniquidad se llama precisamente Ingresos Brutos.
Ahora bien, teniendo en cuenta que la Constitución Nacional de 1853/60 es categórica en cuanto a proteger la libertad de comercio, la propiedad privada y el derecho a gozar de sus frutos, cabe interrogarse sobre la constitucionalidad o inconstitucionalidad de este tipo de tributos y en este último caso si no es un jalón mas del camino que Hayek llamó de servidumbre.
Estas retenciones son gravámenes que aplican una gran alícuota con independencia del resultado; es decir, si el productor se funde y obtiene una ganancia "negativa" la mitad de los camiones se los llevaba el gobierno sin haber participado en la producción ni hacerse cargo de los costos.
Pero luego me di cuenta de que hay otro impuesto, esta vez provincial que tiene las mismas características de gravar con una alícuota antojadiza la mera actividad económica (hecho imponible) con independencia de su resultado, es decir, aunque el productor pierda.
Este impuesto que lleva el nombre de su propia iniquidad se llama precisamente Ingresos Brutos.
Ahora bien, teniendo en cuenta que la Constitución Nacional de 1853/60 es categórica en cuanto a proteger la libertad de comercio, la propiedad privada y el derecho a gozar de sus frutos, cabe interrogarse sobre la constitucionalidad o inconstitucionalidad de este tipo de tributos y en este último caso si no es un jalón mas del camino que Hayek llamó de servidumbre.
Abogado
22 de mayo de 2015
Fallo repudiable - Reducción de pena a un violador
Por Rafael Manuel Soler (*)
Ahora, con toda la info mi opinión como abogado, del repudiable fallo de la sala de casación de provincia de buenos aires disminuyendo la pena a un violador.
Lo que digo básicamente es que, es la consecuencia de la administración de justicia del gobierno provincial y la falta de pericia y sentido común de los magistrados.
Hoy lo escuchaba a uno de los jueces decir que tuvo las pericias de los psicólogos que le decían que el menor tenía una tendencia homosexual…..digo una cosa, un magistrado, profesor de la universidad, como no pide la separación de ese profesional del listado de peritos oficiales? Y lo que es peor, le da entidad a semejante estupidez…
El gobierno provincial es responsable también, por no haber impulsado un juicio político a los mismos jueces, ANTES, sabiendo que estaban fallando como en el caso del pastor que violo a dos nenas y se le redujo a la mitad la pena en el 2011.
Reconoce el Ministro Casal que es algo que se va a “solucionar” con los pedidos de juicio político de algunos diputados o ONG, pero nada dice que va a hacer el gobierno…y además dice que “ha trabajado mucho” para dejar de tener una sala en casación y ahora tener 12, para hacer más ágil la respuesta de la justicia….. Estás conclusiones me hacen acordar a las soluciones que ponen en práctica contra la delincuencia, cuando dicen que tenemos la mayor, en número, policía local.
Sabemos los bonaerenses que podemos llenar las calles de policías y patrulleros, pero si se mantiene el nivel de impunidad, con la reincidencia en la calle, es una aspirineta para un cáncer que no deja de multiplicarse.
Otra forma de ver este tema es preguntarse qué hace el Presidente del Tribunal de Casación Penal, el Dr. Dominguez que no pide la suspensión de los jueces en sus cargos. Por lógica, cuando su reputación como abogado está en duda, ya que fue procesado por el Juez Lijo, no podemos esperar mucho….. http://www.telam.com.ar/…/…/90470-causa-amia-procesados.html
En síntesis, nada está bien en una de las cuestiones básicas, como es la administración de justicia, de un gobierno como el provincial.
(*)Rafael Manuel Soler
Abogado - Consultor del Ministerio de Agricultura Ganadería y Pesca
Ahora, con toda la info mi opinión como abogado, del repudiable fallo de la sala de casación de provincia de buenos aires disminuyendo la pena a un violador.
Lo que digo básicamente es que, es la consecuencia de la administración de justicia del gobierno provincial y la falta de pericia y sentido común de los magistrados.
Hoy lo escuchaba a uno de los jueces decir que tuvo las pericias de los psicólogos que le decían que el menor tenía una tendencia homosexual…..digo una cosa, un magistrado, profesor de la universidad, como no pide la separación de ese profesional del listado de peritos oficiales? Y lo que es peor, le da entidad a semejante estupidez…
El gobierno provincial es responsable también, por no haber impulsado un juicio político a los mismos jueces, ANTES, sabiendo que estaban fallando como en el caso del pastor que violo a dos nenas y se le redujo a la mitad la pena en el 2011.
Reconoce el Ministro Casal que es algo que se va a “solucionar” con los pedidos de juicio político de algunos diputados o ONG, pero nada dice que va a hacer el gobierno…y además dice que “ha trabajado mucho” para dejar de tener una sala en casación y ahora tener 12, para hacer más ágil la respuesta de la justicia….. Estás conclusiones me hacen acordar a las soluciones que ponen en práctica contra la delincuencia, cuando dicen que tenemos la mayor, en número, policía local.
Sabemos los bonaerenses que podemos llenar las calles de policías y patrulleros, pero si se mantiene el nivel de impunidad, con la reincidencia en la calle, es una aspirineta para un cáncer que no deja de multiplicarse.
Otra forma de ver este tema es preguntarse qué hace el Presidente del Tribunal de Casación Penal, el Dr. Dominguez que no pide la suspensión de los jueces en sus cargos. Por lógica, cuando su reputación como abogado está en duda, ya que fue procesado por el Juez Lijo, no podemos esperar mucho….. http://www.telam.com.ar/…/…/90470-causa-amia-procesados.html
En síntesis, nada está bien en una de las cuestiones básicas, como es la administración de justicia, de un gobierno como el provincial.
(*)Rafael Manuel Soler
Abogado - Consultor del Ministerio de Agricultura Ganadería y Pesca
17 de mayo de 2015
Hacer vivir al ser que somos
Por Elena Valero Narváez (*)
Camus, en “El Hombre Rebelde” propone que en vez de morir y matar para crear el ser que no somos, como hacen los revolucionarios que pretenden crear un “hombre nuevo”, deberíamos vivir y hacer vivir al ser que somos.
La opción señalada por el gran escritor es la que coincide con las ideas predominantes en los países donde se afianzan los derechos individuales y civiles y por lo tanto se está a salvo del fanatismo religioso y del poder omnímodo que imponen los dictadores.
Vivir, esta reñido con la muerte y la violencia; el ser humano no está destinado a ser guerrero porque la naturaleza dista mucho de ser pródiga y la mayoría de lo que se necesita para hacer perdurar la vida se hace o construye cuando reina la paz, con esfuerzo y trabajo. Juan Bautista Alberdi llamaba, con razón, crimen a la guerra, porque destruye a las personas y a sus bienes.
Pero no solo en la guerra se mata y se muere, también en épocas de paz ello sobreviene cuando la libertad personal, la justicia, los derechos individuales, la autonomía personal se ven menoscabadas.
Leyes sociológicas demuestran que el poder siempre tiende a crecer a hacerse absoluto, es por eso que después de miles de años de sufrir al absolutismo, el hombre buscó la manera de limitarlo.
En muchos países, también en Argentina, se ignoran las consecuencias prácticas o sea los desastres sociales que surgen de políticas que olvidan la ética liberal y la institucionalidad que surge de ella. Es así como aún tiene buena prensa el terrorismo “idealista”, darle enormes grados de poder a los gobernantes, permitir que avance el Estado sobre la sociedad civil y la destrucción de la economía capitalista.
A todos les gusta la libertad y a pocos la responsabilidad que disfrutarla exige. Es así que se prefieren las subvenciones y prebendas en lugar del trabajo, la corrupción y la impunidad en vez de la honestidad y la justicia.
El camino que no pone vallas a todo lo que atenta contra el “hacer vivir al ser que somos” es inhumano. La única manera de crecer como personas es vivir en un ambiente de democracia liberal republicana lo cual permite el desarrollo de las personas con instituciones que les ordenan ejercer sus derechos sin molestar los de sus semejantes. Ello implica rechazar la libertad absoluta y aceptar el imperio de la ley.
En la actualidad, para quienes llevan en sí, preformado el hueco mental donde la verdad puede alojarse - como bien decía Ortega y Gasset- los países con muy buena calidad de vida, les dan la receta servida.
Para hacer vivir al ser que somos, se necesita que la gente aprenda a gozar de la libertad con las consecuencias que implica hacerse cargo de las propias decisiones. Aceptar gozar de los logros y, también, las frustraciones que trae aparejado el fracaso, cuando uno se equivoca al elegir los medios para alcanzar las metas deseadas.
Se podría hacer realidad la propuesta de Camus en nuestro país, eligiendo a quien esté decidido a aceptar gobernar con la Constitución en la mano para encaminarnos hacia el respeto irrestricto de la propiedad y las personas. Es la única manera de que el Estado se restrinja a ejercer solamente las funciones que le son propias y de que se creen las condiciones que permitan desarrollar una economía capitalista para que no se fomente artificialmente las empresas y, de esa forma, nos cueste menos salir del gobierno kirchnerista formado por políticos y funcionarios públicos que no solo se equivocaron de sistema sino que también se enamoraron del poder absoluto.
(*)Elena Valero Narváez (Analista política, Periodista e Historiadora)
Vicepresidente 1ª de la Unión de Centro Democrático (UCEDE)
evaleronarvaez@hotmail.com
12 de mayo de 2015
Críticas y soluciones
Por Elena Valero Narváez (*)
A los argentinos se nos ha obligado a dejar la democracia por un adefesio al que se le da el mismo nombre. En realidad se abandonó el orden constitucional por el dirigismo y la intervención estatal. Esto produjo trastornos sociales, económicos, y políticos además de falta de respeto por la persona humana y su derecho inalienable a la libertad.
(*)Elena Valero Narváez
Pte 1º de UCEDE. (Unión de Centro Democrático)
(Analista política, periodista e historiadora)
A los argentinos se nos ha obligado a dejar la democracia por un adefesio al que se le da el mismo nombre. En realidad se abandonó el orden constitucional por el dirigismo y la intervención estatal. Esto produjo trastornos sociales, económicos, y políticos además de falta de respeto por la persona humana y su derecho inalienable a la libertad.
Las declaraciones de estos días, del Jefe de Gabinete, son las típicas de gobiernos generadores de altos índices de inflación: responsabilizar a productores y vendedores en vez de hacerse cargo de la errónea política monetaria.
El Gobierno kirchnerista se está despidiendo del poder, jugando a las escondidas frente a la sociedad, manteniendo medidas erróneas y con declaraciones tendientes a inventar teorías conspirativas, que lo despeguen de la culpa por la preocupante situación económica.
Es el gobierno el que obliga, con su política inflacionaria, a que se exija la elevación de los salarios y a los empresarios a intentar recuperar esos aumentos subiendo los precios sin que se produzca ningún beneficio; la gente compra menos por la devaluación de su dinero.
La razón de la emisión es un presupuesto desequilibrado provocado por un enorme gasto público. Este gasto tiene, como motivo principal, las erróneas prácticas populistas. Se pretende desde el gobierno repartir la riqueza para beneficiar a los que no producen ni trabajan y empobrecer a los que lo hacen. Es así como no se incentiva la inversión y se liquida la ética del trabajo.
El gasto público, permitido por un presupuesto engañoso y por toda clase de subterfugios, se refleja en un excesivo incremento de la cantidad de moneda, aumento cada vez más elevado de los precios y una disminución del empleo genuino.
El fenómeno inflacionario deteriora la economía de mercado y aumenta cada vez más la intervención del Gobierno en la economía. Es así como se conforma una situación de la cual es difícil salir sin apelar al sacrificio de la gente.
El aumento continuo de los salarios para emparejarlos con los índices de inflación provoca emisión adicional y por eso más inflación.
Inevitablemente llega el momento de sincerar la economía reduciendo el gasto fiscal y la emisión espuria de dinero.
La primera medida – no hay soluciones mágicas cuando no se respetan las leyes de la economía- es generar confianza. Ello permite que la gente acepte el camino hacia el equilibrio presupuestario reduciendo al mínimo los gastos estatales innecesarios y descartando el aumento de las tasas impositivas mutiladoras de los incentivos que aumentan la producción.
Se debe disminuir el empleo público y los subsidios, transferir las inversiones a cargo del Estado a la actividad privada fomentando una política favorable a las inversiones extranjeras.
Las empresas estatales tienen que regresar a manos privadas, y el Estado abandonar la protección a las industrias. Esto retrasa la expansión económica.
Es indispensable, para recuperar la economía, derogar las leyes que traban las exportaciones e importaciones y abandonar el control de cambios.
No hay más remedio, entonces, que restaurar la estabilidad del valor de la moneda y el funcionamiento del mercado permitiendo el libre juego de precios y salarios de acuerdo a la ley de la oferta y la demanda. En resumen: controlar la inflación y poner en marcha una política de expansión económica que restaure la competencia.
Nada puede ser posible si no se transparenta la situación ante la sociedad y, también, las medidas que se tomarán a corto y largo plazo para solucionar los problemas políticos y económicos.
La única manera de que la gente apoye cualquier proyecto de estabilización económica es proveer confianza en el futuro que saque del letargo a quienes desean invertir en el país.
Es primordial que el Banco Central deje de financiar al Estado y regresar a su función esencial: garantizar el valor de la moneda.
Hay que ir por todo lo que se ha hecho mal en el gobierno kirchnerista y para ello se necesitan gobernantes decididos que no se basen en el pragmatismo, que siempre lleva para aquí y para allá, sino en ideas liberales claras y distintas al del gobierno populista actual.
Pte 1º de UCEDE. (Unión de Centro Democrático)
(Analista política, periodista e historiadora)
18 de abril de 2015
Voto electrónico
Por el webmaster de este blog.
A veces la tecnología sirve para empeorar los problemas en vez de solucionarlos. El voto electrónico es un ejemplo perfecto de ello, ya que toda la información es digital y puede ser modificada a entero gusto y antojo de quienes manejan los sistemas de control con las graves consecuencias e implicaciones que eso significa. Por más filtros, validaciones y encriptación que digan implementar en el voto electrónico, SIEMPRE existirá la posibilidad de alterar los resultados, aunque digan lo contrario. Eso se puede hacer en unos pocos minutos introduciendo algunos comandos en una computadora con permisos de acceso total a la base de datos donde se guarda la información de los votos.
Quienes trabajamos en el área de las tecnologías de la información sabemos muy bien que los programas perfectos no existen, del mismo modo que tampoco existen los sistemas informáticos 100% seguros e inexpugnables. En ese sentido, por más que exista una honestidad absoluta (cosa utópica si las hay) en la implementación y manejo del voto electrónico, siempre será posible que acciones de terceras personas con los suficientes conocimientos puedan ingresar al sistema y alterar o borrar información.
Personalmente creo que el viejo método del sobre y la boleta siguen siendo más seguros que el más moderno sistema informático de voto electrónico. Basta con ver cuáles países han implementado (y en qué porcentaje) el voto electrónico y cuáles lo han prohibido para corroborar esto.
A veces la tecnología sirve para empeorar los problemas en vez de solucionarlos. El voto electrónico es un ejemplo perfecto de ello, ya que toda la información es digital y puede ser modificada a entero gusto y antojo de quienes manejan los sistemas de control con las graves consecuencias e implicaciones que eso significa. Por más filtros, validaciones y encriptación que digan implementar en el voto electrónico, SIEMPRE existirá la posibilidad de alterar los resultados, aunque digan lo contrario. Eso se puede hacer en unos pocos minutos introduciendo algunos comandos en una computadora con permisos de acceso total a la base de datos donde se guarda la información de los votos.
Quienes trabajamos en el área de las tecnologías de la información sabemos muy bien que los programas perfectos no existen, del mismo modo que tampoco existen los sistemas informáticos 100% seguros e inexpugnables. En ese sentido, por más que exista una honestidad absoluta (cosa utópica si las hay) en la implementación y manejo del voto electrónico, siempre será posible que acciones de terceras personas con los suficientes conocimientos puedan ingresar al sistema y alterar o borrar información.
Personalmente creo que el viejo método del sobre y la boleta siguen siendo más seguros que el más moderno sistema informático de voto electrónico. Basta con ver cuáles países han implementado (y en qué porcentaje) el voto electrónico y cuáles lo han prohibido para corroborar esto.
12 de abril de 2015
Elecciones: una mirada hacia el futuro
Por Elena Valero Narvaez (*)
El problema de la Argentina es que va en dirección contraria a la búsqueda de una sociedad mejor. La arrogancia y el dogmatismo están prendidos como garrapatas en muchos intelectuales, políticos, empresarios, sindicalistas, y dirigentes en general. Estas fallas siempre están ligadas a la intolerancia por lo que van de la mano de la violencia latente y también manifiesta, como lo demuestra de la peor manera, la muerte del fiscal Nisman, la persecución a jueces, la descalificación entre los dirigentes políticos, las peleas intra-sindicales, los discursos del oficialismo que en la práctica socavan a la opinión pública si es contraria a sus mandatos.
De esta manera es muy difícil ponerse de acuerdo, aceptar al otro con sus diferencias, y discutir con argumentación lógica. Por lo general, el grito, la pelea termina con cualquier discusión que pretende ser crítica. No es ya importante llegar lo más cerca posible de la verdad, de ver la realidad cómo es sino como cada cual quiere que sea. Lo importante es “tener la razón” imponiéndolas de la peor manera aunque sean contrarias a la realidad a la que se refieren.
Así no se puede avanzar hacia sistemas democráticos basados en la tolerancia. que requiere de la opinión pública institucionalizada o sea respetar las ideas de la gente.
Respeto no significa prescindir de la discusión crítica, base de todo conocimiento sino evitar la persecución física o psicológica del otro para mantener la propia opinión. a la cual se la convierte casi en verdad religiosa.
Terrible ejemplos históricos nos demuestran que ésta no es la vía para alcanzar una buena calidad de vida, donde pueda desarrollarse la persona. Los resultados han sido siniestros como fueron los asesinatos en masa perpetrados en la URSS y en quienes la tomaron como modelo: Alemania nacional-socialista, Italia fascista, y en la actualidad Cuba, los países árabes y los grupos que cortan cabezas, mutilan, ponen bombas para imponer un mundo donde se viva por decretos del poder absoluto. No importa que alguno de ellos consista en mutilar a las niñas para que no cometan el pecado de “gozar” cuando sean grandes.
Y. sin ir tan lejos, no es necesario estar en situación de perder la vida para darnos cuenta de la importancia que tiene saber que nadie tiene la verdad revelada, que es difícil alcanzarla, la mayoría de las veces debemos consolarnos con solo acercarnos y aún con no saber si la hemos alcanzado.
La humildad socrática debiera ser la base elemental de aquellos que desean sinceramente resolver cualquier problema.
No vemos ésta virtud en nuestro país, en vísperas de elecciones, las llamadas PASO y luego las nacionales que nos darán un nuevo presidente.
La política es el arte de lo posible según dijo el amigo Aristoteles. Si compartieran los argentinos su opinión, se dejaría de proponer y votar políticas populistas basadas en alcanzar la panacea, que ofrecen el oro y el moro a cambio de obediencia absoluta al poder de turno.
Se necesita, con urgencia, políticos que con humildad reconozcan errores, que llamen a colaborar a la gente que ha estudiado los problemas que afligen a la gente: salud, seguridad, economía y que no permita que se salga del rumbo que con sabiduría marca la Constitución liberal.
La tolerancia del partido triunfante hacia la oposición será fundamental en la etapa que viene. Se podría, si la hubiera, encontrar apoyo para la realización de los principales puntos del programa que pretenda implementarse para sacar a flote al barco semi-hundido que es hoy nuestro país. Habría que mejorar en un marco de libertad y un orden que haga respetar la ley, la Justicia y los derechos individuales.
De esta forma también se podría morigerar la corrupción porque se fortalecería a la sociedad civil que compite con el poder del Estado, donde se genera la corrupción estructural.
Preocupa escuchar a líderes que critican el sistema autoritario actual expresando comunión con ideas que llevan a lo mismo, como bien lo demuestra nuestra historia. Pensar en continuar estatizando estatizar es regresar al modelo kirchnerista, es crear una burocracia paralizante y generadora de enormes focos de corrupción y de gasto público.
La tolerancia a la que me he referido en ésta nota incluye respetar y aumentar la propiedad privada, fuente de progreso y calidad de vida en todo el mundo civilizado.
El cambio de rumbo debiera incluir que la clase dirigente sea lo más razonable posible en sus actos y en la relación con los demás además de estar atenta a la enseñanza de Sócrates: tener plena conciencia de lo poco que se sabe.
(*)Elena Valero Narváez
Pte 1º de UCEDE. (Unión de Centro Democrático)
(Analista política, periodista e historiadora)
El problema de la Argentina es que va en dirección contraria a la búsqueda de una sociedad mejor. La arrogancia y el dogmatismo están prendidos como garrapatas en muchos intelectuales, políticos, empresarios, sindicalistas, y dirigentes en general. Estas fallas siempre están ligadas a la intolerancia por lo que van de la mano de la violencia latente y también manifiesta, como lo demuestra de la peor manera, la muerte del fiscal Nisman, la persecución a jueces, la descalificación entre los dirigentes políticos, las peleas intra-sindicales, los discursos del oficialismo que en la práctica socavan a la opinión pública si es contraria a sus mandatos.
De esta manera es muy difícil ponerse de acuerdo, aceptar al otro con sus diferencias, y discutir con argumentación lógica. Por lo general, el grito, la pelea termina con cualquier discusión que pretende ser crítica. No es ya importante llegar lo más cerca posible de la verdad, de ver la realidad cómo es sino como cada cual quiere que sea. Lo importante es “tener la razón” imponiéndolas de la peor manera aunque sean contrarias a la realidad a la que se refieren.
Así no se puede avanzar hacia sistemas democráticos basados en la tolerancia. que requiere de la opinión pública institucionalizada o sea respetar las ideas de la gente.
Respeto no significa prescindir de la discusión crítica, base de todo conocimiento sino evitar la persecución física o psicológica del otro para mantener la propia opinión. a la cual se la convierte casi en verdad religiosa.
Terrible ejemplos históricos nos demuestran que ésta no es la vía para alcanzar una buena calidad de vida, donde pueda desarrollarse la persona. Los resultados han sido siniestros como fueron los asesinatos en masa perpetrados en la URSS y en quienes la tomaron como modelo: Alemania nacional-socialista, Italia fascista, y en la actualidad Cuba, los países árabes y los grupos que cortan cabezas, mutilan, ponen bombas para imponer un mundo donde se viva por decretos del poder absoluto. No importa que alguno de ellos consista en mutilar a las niñas para que no cometan el pecado de “gozar” cuando sean grandes.
Y. sin ir tan lejos, no es necesario estar en situación de perder la vida para darnos cuenta de la importancia que tiene saber que nadie tiene la verdad revelada, que es difícil alcanzarla, la mayoría de las veces debemos consolarnos con solo acercarnos y aún con no saber si la hemos alcanzado.
La humildad socrática debiera ser la base elemental de aquellos que desean sinceramente resolver cualquier problema.
No vemos ésta virtud en nuestro país, en vísperas de elecciones, las llamadas PASO y luego las nacionales que nos darán un nuevo presidente.
La política es el arte de lo posible según dijo el amigo Aristoteles. Si compartieran los argentinos su opinión, se dejaría de proponer y votar políticas populistas basadas en alcanzar la panacea, que ofrecen el oro y el moro a cambio de obediencia absoluta al poder de turno.
Se necesita, con urgencia, políticos que con humildad reconozcan errores, que llamen a colaborar a la gente que ha estudiado los problemas que afligen a la gente: salud, seguridad, economía y que no permita que se salga del rumbo que con sabiduría marca la Constitución liberal.
La tolerancia del partido triunfante hacia la oposición será fundamental en la etapa que viene. Se podría, si la hubiera, encontrar apoyo para la realización de los principales puntos del programa que pretenda implementarse para sacar a flote al barco semi-hundido que es hoy nuestro país. Habría que mejorar en un marco de libertad y un orden que haga respetar la ley, la Justicia y los derechos individuales.
De esta forma también se podría morigerar la corrupción porque se fortalecería a la sociedad civil que compite con el poder del Estado, donde se genera la corrupción estructural.
Preocupa escuchar a líderes que critican el sistema autoritario actual expresando comunión con ideas que llevan a lo mismo, como bien lo demuestra nuestra historia. Pensar en continuar estatizando estatizar es regresar al modelo kirchnerista, es crear una burocracia paralizante y generadora de enormes focos de corrupción y de gasto público.
La tolerancia a la que me he referido en ésta nota incluye respetar y aumentar la propiedad privada, fuente de progreso y calidad de vida en todo el mundo civilizado.
El cambio de rumbo debiera incluir que la clase dirigente sea lo más razonable posible en sus actos y en la relación con los demás además de estar atenta a la enseñanza de Sócrates: tener plena conciencia de lo poco que se sabe.
Pte 1º de UCEDE. (Unión de Centro Democrático)
(Analista política, periodista e historiadora)
30 de marzo de 2015
¿Puede el próximo gobierno revertir la decadencia?
Por Roberto Cachanosky (*)
Marzo de 2015
Ni los k podrían seguir con este sistema porque ya no habrá suficientes recursos para financiar sus fechorías
Responder al interrogante del título de esta nota no es tan sencillo. Están los pesimistas que no le ven remedio. Los optimistas sin fundamentos. Los indiferentes y hasta un Duhalde que dijo que Argentina estaba condenada al éxito y nos dejó de regalito a los k, que hundieron el país sin piedad.
El argumento que normalmente se usa, y yo personalmente también uso, es que un país sin instituciones no puede crecer, entendiendo por instituciones las normas, códigos, leyes y costumbres que regulan las relaciones entre los particulares y entre los particulares y el estado. Si esas instituciones son eficientes, es decir, permiten desarrollar la capacidad de innovación de la gente, desplegar la iniciativa privada atrayendo inversiones, entonces ese país tiene grandes posibilidades de entrar en una senda de crecimiento sostenido.
Podríamos resumir la cosa de la siguiente manera. A mayor riesgo institucional menores inversiones y, por lo tanto, menos crecimiento y bienestar de la población.
Por el contrario, a menor riesgo institucional, llegan más inversiones, se crean más puestos de trabajo, aumenta la productividad y el salario real. El país entra en una senda de crecimiento y mayor bienestar para la población. En definitiva, es la calidad de las instituciones que impera en un país la que definirá si ese país tiene un futuro de progreso, de estancamiento o de decadencia.
Ahora bien, esas instituciones surgen de los valores que imperan en una sociedad o en la mayoría de los habitantes de esa sociedad. Como hemos caído en la trampa de creer que el que tiene más votos impone las reglas de juego, si hay una mayoría cuyos valores llevan a instituciones contrarias al crecimiento, el mismo es imposible.
No hay reunión, comida o charla informal en que no surja el famoso debate si Argentina está definitivamente perdida. Algunos alegan que Perón destruyó las instituciones que hicieron grande a la Argentina, visión que comparto en gran medida, pero no del todo. Otros le agregan el ingrediente que los k crearon tanto clientelismo político, que han desarrollado una generación de votantes que se acostumbró a no trabajar y a vivir a costa del esfuerzo ajeno, con lo cual la mayoría siempre va a votar por aquél que le prometa más populismo, es decir el que prometa expoliar a los que producen para mantener a una gran legión de improductivos. Bajo esta visión podríamos decir que Argentina tiene un futuro negro. Y la verdad es que la tentación de seguir esta línea de razonamiento es muy fuerte cuando uno ve como se han destrozado valores como la cultura del trabajo, de la iniciativa individual, de la capacidad de innovación, la misma propiedad privada, etc. En definitiva, una primera mirada sobre el futuro de Argentina indicaría que más que estar condenados al éxito estamos condenados al fracaso. Sin embargo, cabe otro tipo de análisis totalmente diferente.
Quienes me siguen saben que no soy de formular pronósticos optimistas por deporte o porque es políticamente correcto. Digo lo que pienso, asumiendo el costo de ser tildado de pesimista.
Recuerdo que en una oportunidad el presidente de una institución empresarial me dijo, mientras estaba hablando, que viera las cosas con optimismo para no deprimir a los asistentes. Mi respuesta fue muy clara: yo analizo la economía, no hago terapia grupal.
Volviendo al razonamiento sobre el futuro de la Argentina, me voy a tomar la libertad de dejar abierto el interrogante. Aún con todo el destrozo institucional y de valores que hicieron los k, no creo que estemos condenados ni al éxito o al fracaso. Para eso voy a utilizar algunos ejemplos.
En la década de los 70 y los 80, cuando a los economistas nos preguntaban por países exitosos con economías de mercado, teníamos dos ejemplos para dar: 1) Alemania con Adenauer y Erhard y 2) Japón, ambos luego de la Segunda Guerra Mundial. Hoy esos ejemplos siguen siendo válidos pero hay muchos más.
Tenemos el caso de Corea del Sur que al dividirse quedó con el peor territorio y escasos recursos humanos. Hoy dispone de un ingreso per capita de U$D 33.100
O Irlanda, cuando la gente emigraba y solo producía papa y encima de mala calidad. Irlanda se abrió al mundo, luego ingresó a la UE y hoy tiene un ingreso per capita de U$S 46.140, superando al mismo Reino Unido que tiene U$S 38.540.
España, que hasta la muerte de Franco estaba aislada del mundo, logra, gracias a las gestiones Adolfo Suárez y el fundamental apoyo del rey Juan Carlos, reunir a todos los partidos políticos, firmar los pactos de la Moncloa e incorporarla al mundo. Hoy tiene un ingreso per capita de U$S 33.000. Y podría seguir con otros ejemplos como Chile, Hong Kong, Singapur y el resto del sudeste asiático.
Esos países no tenían un capital humano tan preparado que les permitiera consolidar instituciones que los llevara al crecimiento. Ni siquiera España o Irlanda tenían un recurso humano de altísima calidad. Solo tuvieron dirigentes políticos que supieron ver el mundo como una oportunidad y decidieron hacer las reformas económicas necesarias para poder incorporarse al él. El denominador común de todos los casos nombrados es que todos se integran al mundo. Al comercio mundial. Pero para poder hacerlo tenían que ser competitivos y eso les exigía tener instituciones, reglas de juego, que les permitiera a las empresas competir con las de otros países.
Cada uno de los países tiene su particularidad en la forma que llevó a cabo los cambios. En Chile fue Pinochet el que hizo el grueso de la transformación pero los partidos políticos que asumieron el poder luego de él ni intentaron cambiar lo que se había hecho. Por el contrario, continuaron por el mismo rumbo.
En España, un hombre como Felipe González que venía de la izquierda más absurda advirtió el desastre que era Francia con el socialismo y moderó notablemente su discurso y medidas. Pero por sobre todas las cosas, supo que no podía aislarse del mundo.
En Irlanda su dirigencia política también advirtió que solo incorporándose al mundo iba a poder avanzar e implementaron las reformas económicas necesarias para poder competir. Todos, absolutamente todos, cambiaron las reglas de juego y, sobre todo, se integraron al mundo.
Por el contrario, nosotros seguimos viendo al mundo como un riesgo en vez de una oportunidad y cada vez nos aislamos más, tanto económica como políticamente. Argentina, Venezuela, Bolivia y Ecuador son los típicos ejemplos latinoamericanos de lo que no hay que hacer.
Ahora bien, yendo al punto, ¿podemos cambiar la Argentina con esta cultura del vivir a costa del prójimo que se instauró hace décadas y los k la llevaron a su máxima expresión? Considero que sí. No voy a decir que es sencillo ni pretendo ser un optimista sin fundamentos, pero otros países lograron salir del aislamiento internacional y de políticas populistas gracias a que, en determinado momento, sus dirigentes políticos lideraron el cambio.
Con esto no estoy diciendo que hay que sustituir las instituciones por los líderes, solo que en determinados momento los políticos tienen que liderar el cambio mostrándole el camino al resto de la población que, por cierto, no es experta en todos los temas económicos y desconocen la relación entre calidad institucional y crecimiento económico.
Los que en soledad venimos defendiendo las ideas de disciplina fiscal, monetaria y seguridad jurídica ya hemos hecho bastante para que los dirigentes políticos comprendan el cambio que hay que encarar. Ahora es su turno de recoger esas banderas e impulsar el cambio.
Que quede claro, este modelo es inviable. Según mis estimaciones solo el 17% de la población genera riqueza para sostener al resto: jubilados, menores de edad, empleados públicos, gente que vive de los llamados subsidios sociales, etc. Tal es la presión tributaria que, por primera vez, vemos que los sindicatos salen a hacer un paro general por la carga impositiva. Esto no se había visto nunca en Argentina. Si los k hubiesen estudiado historia, sabrían que hay muchos casos en que la voracidad fiscal de los monarcas terminó en revoluciones y su derrocamiento. La diferencia es que antes los monarcas exprimían a la gente con impuestos para financiar sus conquistas territoriales y ahora la exprimen para financiar sus políticas populistas que les permiten cosechar más votos.
Volviendo, si solo el 17% de la población sostiene al resto, ni los k podrían seguir con este sistema porque ya no habrá suficientes recursos para financiar sus fechorías. Destruyeron tanto al sector privado que atentaron contra los que los mantenían.
El país pide a gritos un cambio. Pero no esa estupidez de un cambio con continuidad. La realidad impone un cambio de política económica. Un giro de 180 grados. Otros países pudieron hacerlo. No veo razones que impidan lograr lo mismo en Argentina. Solo falta que una nueve dirigencia política tenga la audacia de transformar la Argentina de la misma forma que la generación del 80, hoy denostada, transformó un desierto en un país pujante que llegó a ser el séptimo país más rico del mundo. La causa: nuestra constitución de 1853 otorgaba el marco institucional para crecer y sus dirigentes políticos, que se peleaban entre ellos, tenían todos, el mismo respeto por esas instituciones y rumbo que debía seguir el país.
Si nuestros antecesores lo lograron y otros países también lo consiguieron, no veo motivos para afirmar que estamos condenados al fracaso. Todavía no está dicha la última palabra.
(*)Roberto Cachanosky
Licenciado en Economía
Consultor Económico
Profesor Universitario
Columnista en el diario La Nación
Editor del semanario digital EPT, Economía para Todos
Marzo de 2015
Ni los k podrían seguir con este sistema porque ya no habrá suficientes recursos para financiar sus fechorías
Responder al interrogante del título de esta nota no es tan sencillo. Están los pesimistas que no le ven remedio. Los optimistas sin fundamentos. Los indiferentes y hasta un Duhalde que dijo que Argentina estaba condenada al éxito y nos dejó de regalito a los k, que hundieron el país sin piedad.
El argumento que normalmente se usa, y yo personalmente también uso, es que un país sin instituciones no puede crecer, entendiendo por instituciones las normas, códigos, leyes y costumbres que regulan las relaciones entre los particulares y entre los particulares y el estado. Si esas instituciones son eficientes, es decir, permiten desarrollar la capacidad de innovación de la gente, desplegar la iniciativa privada atrayendo inversiones, entonces ese país tiene grandes posibilidades de entrar en una senda de crecimiento sostenido.
Podríamos resumir la cosa de la siguiente manera. A mayor riesgo institucional menores inversiones y, por lo tanto, menos crecimiento y bienestar de la población.
Por el contrario, a menor riesgo institucional, llegan más inversiones, se crean más puestos de trabajo, aumenta la productividad y el salario real. El país entra en una senda de crecimiento y mayor bienestar para la población. En definitiva, es la calidad de las instituciones que impera en un país la que definirá si ese país tiene un futuro de progreso, de estancamiento o de decadencia.
Ahora bien, esas instituciones surgen de los valores que imperan en una sociedad o en la mayoría de los habitantes de esa sociedad. Como hemos caído en la trampa de creer que el que tiene más votos impone las reglas de juego, si hay una mayoría cuyos valores llevan a instituciones contrarias al crecimiento, el mismo es imposible.
No hay reunión, comida o charla informal en que no surja el famoso debate si Argentina está definitivamente perdida. Algunos alegan que Perón destruyó las instituciones que hicieron grande a la Argentina, visión que comparto en gran medida, pero no del todo. Otros le agregan el ingrediente que los k crearon tanto clientelismo político, que han desarrollado una generación de votantes que se acostumbró a no trabajar y a vivir a costa del esfuerzo ajeno, con lo cual la mayoría siempre va a votar por aquél que le prometa más populismo, es decir el que prometa expoliar a los que producen para mantener a una gran legión de improductivos. Bajo esta visión podríamos decir que Argentina tiene un futuro negro. Y la verdad es que la tentación de seguir esta línea de razonamiento es muy fuerte cuando uno ve como se han destrozado valores como la cultura del trabajo, de la iniciativa individual, de la capacidad de innovación, la misma propiedad privada, etc. En definitiva, una primera mirada sobre el futuro de Argentina indicaría que más que estar condenados al éxito estamos condenados al fracaso. Sin embargo, cabe otro tipo de análisis totalmente diferente.
Quienes me siguen saben que no soy de formular pronósticos optimistas por deporte o porque es políticamente correcto. Digo lo que pienso, asumiendo el costo de ser tildado de pesimista.
Recuerdo que en una oportunidad el presidente de una institución empresarial me dijo, mientras estaba hablando, que viera las cosas con optimismo para no deprimir a los asistentes. Mi respuesta fue muy clara: yo analizo la economía, no hago terapia grupal.
Volviendo al razonamiento sobre el futuro de la Argentina, me voy a tomar la libertad de dejar abierto el interrogante. Aún con todo el destrozo institucional y de valores que hicieron los k, no creo que estemos condenados ni al éxito o al fracaso. Para eso voy a utilizar algunos ejemplos.
En la década de los 70 y los 80, cuando a los economistas nos preguntaban por países exitosos con economías de mercado, teníamos dos ejemplos para dar: 1) Alemania con Adenauer y Erhard y 2) Japón, ambos luego de la Segunda Guerra Mundial. Hoy esos ejemplos siguen siendo válidos pero hay muchos más.
Tenemos el caso de Corea del Sur que al dividirse quedó con el peor territorio y escasos recursos humanos. Hoy dispone de un ingreso per capita de U$D 33.100
O Irlanda, cuando la gente emigraba y solo producía papa y encima de mala calidad. Irlanda se abrió al mundo, luego ingresó a la UE y hoy tiene un ingreso per capita de U$S 46.140, superando al mismo Reino Unido que tiene U$S 38.540.
España, que hasta la muerte de Franco estaba aislada del mundo, logra, gracias a las gestiones Adolfo Suárez y el fundamental apoyo del rey Juan Carlos, reunir a todos los partidos políticos, firmar los pactos de la Moncloa e incorporarla al mundo. Hoy tiene un ingreso per capita de U$S 33.000. Y podría seguir con otros ejemplos como Chile, Hong Kong, Singapur y el resto del sudeste asiático.
Esos países no tenían un capital humano tan preparado que les permitiera consolidar instituciones que los llevara al crecimiento. Ni siquiera España o Irlanda tenían un recurso humano de altísima calidad. Solo tuvieron dirigentes políticos que supieron ver el mundo como una oportunidad y decidieron hacer las reformas económicas necesarias para poder incorporarse al él. El denominador común de todos los casos nombrados es que todos se integran al mundo. Al comercio mundial. Pero para poder hacerlo tenían que ser competitivos y eso les exigía tener instituciones, reglas de juego, que les permitiera a las empresas competir con las de otros países.
Cada uno de los países tiene su particularidad en la forma que llevó a cabo los cambios. En Chile fue Pinochet el que hizo el grueso de la transformación pero los partidos políticos que asumieron el poder luego de él ni intentaron cambiar lo que se había hecho. Por el contrario, continuaron por el mismo rumbo.
En España, un hombre como Felipe González que venía de la izquierda más absurda advirtió el desastre que era Francia con el socialismo y moderó notablemente su discurso y medidas. Pero por sobre todas las cosas, supo que no podía aislarse del mundo.
En Irlanda su dirigencia política también advirtió que solo incorporándose al mundo iba a poder avanzar e implementaron las reformas económicas necesarias para poder competir. Todos, absolutamente todos, cambiaron las reglas de juego y, sobre todo, se integraron al mundo.
Por el contrario, nosotros seguimos viendo al mundo como un riesgo en vez de una oportunidad y cada vez nos aislamos más, tanto económica como políticamente. Argentina, Venezuela, Bolivia y Ecuador son los típicos ejemplos latinoamericanos de lo que no hay que hacer.
Ahora bien, yendo al punto, ¿podemos cambiar la Argentina con esta cultura del vivir a costa del prójimo que se instauró hace décadas y los k la llevaron a su máxima expresión? Considero que sí. No voy a decir que es sencillo ni pretendo ser un optimista sin fundamentos, pero otros países lograron salir del aislamiento internacional y de políticas populistas gracias a que, en determinado momento, sus dirigentes políticos lideraron el cambio.
Con esto no estoy diciendo que hay que sustituir las instituciones por los líderes, solo que en determinados momento los políticos tienen que liderar el cambio mostrándole el camino al resto de la población que, por cierto, no es experta en todos los temas económicos y desconocen la relación entre calidad institucional y crecimiento económico.
Los que en soledad venimos defendiendo las ideas de disciplina fiscal, monetaria y seguridad jurídica ya hemos hecho bastante para que los dirigentes políticos comprendan el cambio que hay que encarar. Ahora es su turno de recoger esas banderas e impulsar el cambio.
Que quede claro, este modelo es inviable. Según mis estimaciones solo el 17% de la población genera riqueza para sostener al resto: jubilados, menores de edad, empleados públicos, gente que vive de los llamados subsidios sociales, etc. Tal es la presión tributaria que, por primera vez, vemos que los sindicatos salen a hacer un paro general por la carga impositiva. Esto no se había visto nunca en Argentina. Si los k hubiesen estudiado historia, sabrían que hay muchos casos en que la voracidad fiscal de los monarcas terminó en revoluciones y su derrocamiento. La diferencia es que antes los monarcas exprimían a la gente con impuestos para financiar sus conquistas territoriales y ahora la exprimen para financiar sus políticas populistas que les permiten cosechar más votos.
Volviendo, si solo el 17% de la población sostiene al resto, ni los k podrían seguir con este sistema porque ya no habrá suficientes recursos para financiar sus fechorías. Destruyeron tanto al sector privado que atentaron contra los que los mantenían.
El país pide a gritos un cambio. Pero no esa estupidez de un cambio con continuidad. La realidad impone un cambio de política económica. Un giro de 180 grados. Otros países pudieron hacerlo. No veo razones que impidan lograr lo mismo en Argentina. Solo falta que una nueve dirigencia política tenga la audacia de transformar la Argentina de la misma forma que la generación del 80, hoy denostada, transformó un desierto en un país pujante que llegó a ser el séptimo país más rico del mundo. La causa: nuestra constitución de 1853 otorgaba el marco institucional para crecer y sus dirigentes políticos, que se peleaban entre ellos, tenían todos, el mismo respeto por esas instituciones y rumbo que debía seguir el país.
Si nuestros antecesores lo lograron y otros países también lo consiguieron, no veo motivos para afirmar que estamos condenados al fracaso. Todavía no está dicha la última palabra.
(*)Roberto Cachanosky
Licenciado en Economía
Consultor Económico
Profesor Universitario
Columnista en el diario La Nación
Editor del semanario digital EPT, Economía para Todos
17 de marzo de 2015
TUPAC: Supercomputadora del Polo Científico Tecnológico
Por el webmaster de este blog.
El pasado 12 de marzo de 2015, el gobierno de Cristina Fernández inauguró una supercomputadora para uso científico. Veamos algunos detalles:
1) En el proyecto se gastaron 1.212.486 dólares + 2.745.785 pesos, o sea unos 1,5 millones de dólares al cambio de hoy.
2) Habiendo infinidad de nombres para ponerle, la bautizaron como TUPAC (así, todo en mayúsculas) en honor a un héroe indígena peruano "que luchó por la independencia americana a través de las armas contra el ocupante". Es notable la manera en que les encanta hacer veladas alusiones a historias donde alguien que está en inferioridad de condiciones se enfrenta a un poderoso imperio enemigo (que pueden ser yanquis, españoles, etc., da lo mismo, lo importante es que sea un imperio), aún cuando este proyecto informático es puramente científico y no tiene nada que ver con política.
3) Continuando con lo anterior (lo de Tupac luchando contra el ocupante invasor extranjero) y acorde al estilo grandilocuente, estrafalario y pseudo-revolucionario de los gobiernos kirchneristas, durante la inauguración señalaron que "Hoy la lucha es para alcanzar la autonomía del desarrollo tecnológico". ¿Leyeron bien? Repito: "autonomía-del-desarrollo-tecnológico". Eso significa literalmente poder crear y desarrollar tecnología en forma autónoma, o sea sin depender de nadie. ¿Tendrá esta gente la más remota idea de lo que significa tener autonomía en cuanto a desarrollo tecnológico? Las únicas partes de una computadora que actualmente se fabrican en Argentina son –con suerte– las carcazas de plástico o metal y algunos tornillos.
4) Algunas de las características de TUPAC:
Es una lástima que no hayan publicado información detallada acerca de cuántos FLOPS (cantidad de operaciones de coma flotante por segundo) es capaz de ejecutar TUPAC, ya que es una forma más o menos precisa de conocer el verdadero rendimiento de una computadora. Lo único que mencionaron al respecto es que la velocidad de TUPAC equivaldría a la de 12.000 computadoras hogareñas tomando como base de equivalencia promedio un procesador Core i5 3470, que en su versión estándar funciona a 3,2 GHz. Hay que destacar que los GHz (gigahertz) no indican la velocidad de una computadora, sino la frecuencia en ciclos de reloj de un procesador.
5) Para tener una idea de las dimensiones e importancia de este proyecto, siempre es bueno hacer una comparación con los mejores. En este sentido, TUPAC parece una Commodore 64 de los años '80 si la comparamos con la Tianhe-2, que actualmente es la supercomputadora más veloz del mundo. Fue construida por los chinos (ellos sí que tienen "autonomía de desarrollo tecnológico") y tiene las siguientes características:
Nota importante: Los núcleos no son lo mismo que los procesadores. Un procesador es un pequeño "cerebro" digital que ejecuta tareas. Un núcleo es una parte dentro de un procesador que puede realizar una tarea en forma independiente de los demás núcleos. Los procesadores de las supercomputadoras están compuestos por varios núcleos. TUPAC tiene 20.480 núcleos en total, mientras que la supercomputadora china tiene 3.120.000 núcleos en total.
Saquen ustedes sus propias conclusiones.
Fuentes:
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| Clic en la foto para ampliar. |
El pasado 12 de marzo de 2015, el gobierno de Cristina Fernández inauguró una supercomputadora para uso científico. Veamos algunos detalles:
1) En el proyecto se gastaron 1.212.486 dólares + 2.745.785 pesos, o sea unos 1,5 millones de dólares al cambio de hoy.
2) Habiendo infinidad de nombres para ponerle, la bautizaron como TUPAC (así, todo en mayúsculas) en honor a un héroe indígena peruano "que luchó por la independencia americana a través de las armas contra el ocupante". Es notable la manera en que les encanta hacer veladas alusiones a historias donde alguien que está en inferioridad de condiciones se enfrenta a un poderoso imperio enemigo (que pueden ser yanquis, españoles, etc., da lo mismo, lo importante es que sea un imperio), aún cuando este proyecto informático es puramente científico y no tiene nada que ver con política.
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| Supercomputadora TUPAC, compuesta por 7 racks y 20.480 núcleos. Clic en la imagen para ampliar. |
3) Continuando con lo anterior (lo de Tupac luchando contra el ocupante invasor extranjero) y acorde al estilo grandilocuente, estrafalario y pseudo-revolucionario de los gobiernos kirchneristas, durante la inauguración señalaron que "Hoy la lucha es para alcanzar la autonomía del desarrollo tecnológico". ¿Leyeron bien? Repito: "autonomía-del-desarrollo-tecnológico". Eso significa literalmente poder crear y desarrollar tecnología en forma autónoma, o sea sin depender de nadie. ¿Tendrá esta gente la más remota idea de lo que significa tener autonomía en cuanto a desarrollo tecnológico? Las únicas partes de una computadora que actualmente se fabrican en Argentina son –con suerte– las carcazas de plástico o metal y algunos tornillos.
4) Algunas de las características de TUPAC:
- 4.096 núcleos de CPU AMD Opteron + 16.384 núcleos de GPU nVidia.
- 8.192 GB de memoria RAM, es decir 8 TB.
- Sistema operativo Linux Red Hat.
Es una lástima que no hayan publicado información detallada acerca de cuántos FLOPS (cantidad de operaciones de coma flotante por segundo) es capaz de ejecutar TUPAC, ya que es una forma más o menos precisa de conocer el verdadero rendimiento de una computadora. Lo único que mencionaron al respecto es que la velocidad de TUPAC equivaldría a la de 12.000 computadoras hogareñas tomando como base de equivalencia promedio un procesador Core i5 3470, que en su versión estándar funciona a 3,2 GHz. Hay que destacar que los GHz (gigahertz) no indican la velocidad de una computadora, sino la frecuencia en ciclos de reloj de un procesador.
![]() |
| Supercomputadora Tianhe-2, compuesta por 125 racks y 3.120.000 núcleos. Made in China. Clic en la imagen para ampliar. |
5) Para tener una idea de las dimensiones e importancia de este proyecto, siempre es bueno hacer una comparación con los mejores. En este sentido, TUPAC parece una Commodore 64 de los años '80 si la comparamos con la Tianhe-2, que actualmente es la supercomputadora más veloz del mundo. Fue construida por los chinos (ellos sí que tienen "autonomía de desarrollo tecnológico") y tiene las siguientes características:
- 32.000 procesadores Intel Xeon IvyBridge E5-2692 (12 núcleos cada uno) + 48.000 procesadores Intel Xeon Phi 31S1P (57 núcleos cada uno). Total: 3.120.000 núcleos.
- 1.375 TB de memoria RAM.
- Sistema operativo Kylin Linux.
- Velocidad: 33,86 petaFLOPS, es decir 33.860.000.000.000.000 (treinta y tres mil ochocientos sesenta billones) de operaciones de coma flotante por segundo.
- Consumo: 17,8 MW (1.902 megaFLOPS/W).
Nota importante: Los núcleos no son lo mismo que los procesadores. Un procesador es un pequeño "cerebro" digital que ejecuta tareas. Un núcleo es una parte dentro de un procesador que puede realizar una tarea en forma independiente de los demás núcleos. Los procesadores de las supercomputadoras están compuestos por varios núcleos. TUPAC tiene 20.480 núcleos en total, mientras que la supercomputadora china tiene 3.120.000 núcleos en total.
Saquen ustedes sus propias conclusiones.
Fuentes:
- http://www.mincyt.gob.ar/noticias/la-presidenta-inauguro-la-supercomputadora-del-polo-cientifico-tecnologico-10919
- https://twitter.com/Min_Ciencia
- http://tn.com.ar/tecno/f5/que-hace-tupac-la-computadora-que-presento-cristina-kirchner_576458
- http://es.wikipedia.org/wiki/Tianhe-2
- http://es.wikipedia.org/wiki/Operaciones_de_coma_flotante_por_segundo
- http://es.wikipedia.org/wiki/TOP500
15 de marzo de 2015
Modelo Agroexportador vs Modelo Industrialista: Falacia Recurrente
Por Gabriel Vénica (*)
Suele oponerse falazmente el modelo agroexportador que imperó en Argentina entre el 1853 y 1930 a modelos supuestamente "industrialistas" que habrían sobrevenido despues, basados en la sustitución de importaciones, la protección, subsidios a la industria y retenciones al agro.
Pero resulta que durante el así llamado "modelo agroexportador" no sólo el agro en particular y la argentina en general crecieron como nunca en su historia durante 80 años seguidos (nada de veranitos); sino que la misma INDUSTRIA CRECIO MAS QUE EL AGRO Y MAS QUE LA MEDIA ARGENTINA en aquella época sin necesidad de subsidios, protección, ni retenciones. Razón por el que deberíamos llamarlo "modelo agroexportador y genuinamente industrialista".
Alrededor del 900 surgieron Biecker, Quilmes, Noel, Bunge y Born (Centenera y Molinos), las Balanzas Bianchetti, Bagley, Speridina, centenares de innovadoras industrias de maquinaria agrícola, lacteas, azucareras, cárnicas, vitivinícolas, navieras con capitales, trabajo e ingeniería nacional. Una Industria Argentina (Samsisena) impresionaba al mundo en la Expo Universal de Paris en 1879 con un moderno y novedoso método para refrigerar carnes... Y Torcuato Di Tella creaba la Siam hasta que sus hijos prefirieron franelear al estado y no a los clientes y la fundieron.
(*) Gabriel Vénica
Abogado, Master en Dirección de Empresas y Especialista en Marketing
(*) Gabriel Vénica
Abogado, Master en Dirección de Empresas y Especialista en Marketing
12 de marzo de 2015
La herencia de 12 años de populismo
Por Javier Milei. (*)
La historia económica argentina del Siglo XX y la que va del presente es la crónica de una decadencia sin parangón a nivel mundial. El país, que durante la primera mitad del siglo XX se encontraba entre los países más rico del mundo, luego de haber sido sometido a la aplicación sistemática del manual de política económica heterodoxa (mezcla de la irresponsabilidad fiscal keynesiana y los groseros desatinos monetarios de los estructuralistas locales) durante cerca de setenta años, hoy nos encuentra en la categoría de país de frontera (menos que emergente) y posicionados en un sendero inclinado que, salvo que tomemos el toro por las astas, nos verá en un futuro ocupando la posición de país pobre. Así como al inicio del siglo pasado se nos veía como una potencia con capacidad de disputarle el liderazgo mundial a los Estados Unidos, hoy lucimos como un país que tiene un destino asimilable al presente africano.
La evidencia empírica internacional muestra que en aquellos países donde la inflación es alta y donde existan mercados paralelos, retraso cambiario, déficit fiscal, bajos niveles de monetización y cierre de la economía, el resultado es una feroz pérdida de riqueza. En esta línea, si uno observa que la gestión kirchnerista hizo trepar la tasa de inflación del 3,8% al 40%, gestó una brecha cambiaria en torno al 50%, redujo el resultado fiscal primario en 6 puntos porcentuales del PIB, los agregados monetarios se estancaron y cada día se cierra mas a la economía, no resulta difícil entender por qué Argentina muestra un producto per-cápita que oscila entre USD 13.000 y USD 9.000 (según sea el tipo de cambio que se considere) cuando debería tener un ingreso per-cápita en torno a los USD 30.000 que surge de considerar conjuntamente el crecimiento tendencial, la presencia de convergencia y el mejor contexto internacional de la historia. Esto es, la magnitud del fracaso asciende a una diferencia en el PIB por habitante del 130% medido al tipo de cambio oficial y de 260% cuando se usa el paralelo. Tal como señala el especialista en crecimiento y desarrollo, William Easterly: "Los malos gobiernos, al igual que la mala suerte, pueden acabar con el crecimiento".
Al mismo tiempo, más allá de los daños en torno a la oportunidad perdida, todos los motores del crecimiento han sido brutamente estropeados. La estimulación del consumo sin contrapartida sólida en términos de ingreso permanente ha llevado a una merma en el ahorro y en la inversión, de modo tal que nos hemos consumido una parte importante del capital físico. Sin lugar a dudas, el caso más escandaloso es el de la inversión en infraestructura, donde el gobierno (quien buscó liderar dicho proceso), pese a contar con la mayor cantidad de recursos de la historia, invierte como en períodos de vacas flacas y con peores resultados.
Por otra parte, en materia educativa, los resultados en las pruebas PISA dan cuenta de la pésima calidad en nuestro capital humano, donde por ejemplo, en matemáticas, los resultados muestran que estamos un 35% por debajo del promedio de los países de la OCDE, al tiempo que cerca del 70% no llega a cubrir los conocimientos mínimos y menos del 0,5% puede alcanzar niveles de excelencia. Algo similar nos sucede en lectura y literatura. Esta situación se ve agrava aún más si consideramos que Argentina está disfrutando la fase de la transición demográfica que permite repotenciar la tasa de crecimiento, para lo cual se requiere de acciones coordinadas en materia de capital humano, sistema previsional, estabilidad macroeconómica e instituciones de modo tal que sea posible acelerar la convergencia al mundo desarrollado. Sin embargo, un contexto en el que prolifera la desnutrición infantil, se jubilan personas sin aportes al tiempo que los fondos previsionales se invierten de modo cuestionable, una tasa de inflación creciente que castiga al ahorro y un continuo atropello a las libertades individuales, todo hace parecer que nuestro país estuviera empecinado en convertir al bono demográfico en un regalo envenenado.
Paralelamente, tampoco es menor el daño causado en el aspecto institucional. No sólo se ha tomado una visión relativista de la justicia (la cual mira de reojo por debajo de la venda para dar crédito a quien viola la ley) que no solo invierte la responsabilidad de los crímenes haciendo una víctima del victimario y viceversa, sino que además, el respeto de los derechos de propiedad se ha transformado en un objeto de máxima elasticidad. En este sentido, mientras que en casi todos los países del mundo se avanza hacia la liberta económica (los países libres son en promedio 9,5 veces más rico y tienen una incidencia de la pobreza 75% menor que en los países reprimidos), en nuestro país no paramos de retroceder. La contracara de ello es un riesgo país que hace de la inversión un acto heroico, aún admirable hasta para un Cíclope. De hecho, si Argentina hubiera llevado un conjunto de políticas similares al resto de los emergentes, sus activos financieros y el stock de capital físico se deberían haber triplicado. Puesto en otros términos, desde 1998 (pico de ciclo en Argentina) a la fecha, el promedio de América Latina incrementó su producto por habitante en un 80% mientras que nuestro país, a tipo de cambio oficial, ha caído un 10%.
Adicionalmente, se ha dañado el capital social. La continua exacerbación de la puja distributiva encarada por el Gobierno ha llenado a la sociedad de animosidad y resentimiento, la cual, busca mediante el uso y el abuso del poder la utopía de la igualdad de resultados, cuando lo que se debería reclamar son las condiciones para que cada persona se pueda desarrollar libremente, percibiendo los beneficios de sus esfuerzos y pagando los costos de sus errores. En otras palabras, nos vemos atrapados en un marco que ha pervertido profundamente al sistema de incentivos que conduce a la creación de riqueza, donde el mismo, entre otra infinidad de cosas, promueve estudiantes sin aplazos, el castigo al exitoso, la pontificación del fracaso, vivir del trabajo ajeno y la multiplicación desenfrenada de delincuentes sin condena.
En definitiva, no sólo que no hemos podido aprovechar una oportunidad histórica para acelerar la convergencia (y así poder ingresar al pelotón de los países de altos ingresos), sino que a su vez, el populismo-keynesiano-estructuralista nos ha posicionado en un sendero que nos conduce a un futuro de extrema pobreza. Sin embargo, cargar toda la responsabilidad sobre kirchnerismo y parte de la corporación política es una simplificación adolescente, ya que como señalara Ayn Rand: "La raíz de todos los desastres modernos son de índole filosófica y moral. La gente no abraza al colectivismo por haber sido cooptados por una mala teoría económica. La gente acepta a la mala teoría económica porque ha decidido abrazarse al colectivismo". Esto es, si la sociedad no cambia sus valores, estamos condenados a hundirnos en la más absurda de las miserias.

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